Recomendaciones para Negociar

By | marzo 16, 2017

Recomendaciones negociar

Recomendaciones para Negociar 

Ciertamente los empresarios como Salomón Juan Marcos Villarreal, director de Grupo Denim, saben cómo tratar a sus contrapartes y tienes sus recomendaciones para negociar, precios, enfrentar personalidades diferentes, y mucho más, por la experiencia que han adquirido en el mercado al que sirven; pero, ¿será esto suficiente a la hora de entablar una negociación comercial más allá de las fronteras nacionales? La experiencia en el mercado interno es invaluable, pero merece la pena tomarse un tiempo para examinar, con propiedad, las fortalezas o debilidades que se tienen para negociar en los mercados externos. Sun Tzun lo menciona en su libro El arte de la guerra: “El terreno debe ser analizado en términos de distancia, facilidad o dificultad de viaje, y seguridad“.

Pareciera que esas palabras aplican incluso a la hora de enviar de viaje nuestros productos. Seguidamente presentamos una serie de reflexiones que consideramos de vital importancia para llevar a buen término una negociación comercial internacional.

  1. Preparación detallada de una agenda comercial

Uno de los errores más comunes cuando se sale a negociar al extranjero, es no haber preparado, de antemano, una agenda comercial con los temas que más urge discutir (precio, tiempo, cantidades) o el tipo de encuentros que se van a realizar (casuales, formales, etc.). No tener una agenda debidamente establecida es llegar a nuestra cita sujetos a la agenda que proponga la contraparte o a no alcanzar los objetivos del viaje de negocios.

  1. Presentación de propuestas documentales

Una agenda bien definida, implica, además, la preparación de una propuesta documental sobre nuestro negocio. Esto incluye la presentación de formatos previamente establecidos sobre cantidades, precios, formas de pago, tiempos de entrega y todas aquellas actividades que inciden en nuestro negocio.

  1. Saber pedir tiempo en caso de presentar propuestas

En el peor de los escenarios, sea por no llevar propuestas o por tener una contraparte comercial demasiado astuta o fuerte, en la mesa de negociación debemos tener el suficiente aplomo y el suficiente tacto para solicitar un tiempo prudencial que nos permita analizar con calma las propuestas recibidas. Debemos dar la impresión de que el tiempo es necesario a efectos de entablar una relación duradera y de ganar-ganar para ambas partes.